Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva El brocal no se construyó nunca. Silas Lee fue a parar a la cárcel por homicidio y allí murió. La granja pasó a otro hermano, el padre del señor James Lee, que cambió la casa al otro extremo de la pradera y tapó el pozo. El primo Jimmy agregó que se suponía que el fantasma de Tom Lee se aparecía en el escenario de su trágica muerte, pero él no podía asegurarlo, aunque había escrito un poema sobre el tema. Y era un poema muy tétrico, que le congeló la sangre en las venas a Emily con un deleite lleno de pavor cuando él se lo recitó una noche neblinosa junto a la gran olla de patatas. Desde entonces, Emily había querido ver el viejo pozo.
La oportunidad le llegó un sábado en que estaba merodeando sola por el viejo cementerio. Más allá del cementerio estaba la pradera de los Lee y al parecer no había señales del toro ni dentro ni cerca. Emily decidió hacerle una visita al viejo pozo y echó a andar por la pradera contra el viento norte que soplaba desde el golfo. La Señora Viento era una gigante ese día y levantaba poderosos remolinos a lo largo de la costa, pero, a medida que Emily se acercaba a las grandes dunas, éstas formaban un pequeño puerto de calma alrededor del viejo pozo.