Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva La tÃa Elizabeth no querÃa que el primo Jimmy lo contratara —le escribió a su padre—, porque él es uno de los muchachos que una noche del otoño pasado hicieron una cosa malÃsima. Cambiaron todos los caballos que estaban atados al zerco un domingo por la noche durante una reunión de oración, y cuando salió toda la gente la confusión fue terrible. La tÃa Elizabeth dijo que no era seguro tenerlo en casa. Pero el primo Jimmy replicó que era muy difÃzil conseguir ayudante y que le debÃamos algo a Perry por haberme salvado la vida. Entonces la tÃa Elizabeth zedió y le permite sentarse a la mesa con nosotros, pero al atardecer tiene que quedarse en la cocina. El resto de nosotros estamos en la salita de estar, aunque a mà me dejan ir a ayudar a Perry con sus lecciones. Le dejan usar sólo una vela y la luz es muy escasa. Tenemos que cortar el pabilo todo el rato. Es muy divertido despabilar las velas. Perry ya es el primero de su clase. Está en el tercer libro, aunque tiene casi doce años. El primer dÃa de clase la señorita Brownell le dijo algo sarcástico y él echó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada larga y fuerte. La señorita Brownell le pegó pero no volvió a ser sarcástica con él. No le gusta que se rÃan de ella, me doy cuenta. Perry no le tiene miedo a nada. Cuando la maestra le pego creà que no iba a ir más a la escuela, pero él dijo que una pequeñez como ésa no va a impedirle tener una educación, ya que lo tiene decidido. Es muy decidido.