Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside Pero no hubo nada demasiado espantoso que enfrentar. Es probable que el señor Pryor hubiera pensado que las amas de llaves eran difíciles de conseguir y que Miranda tendría muchos hogares de los Milgrave donde ir a vivir; o que había algo llamado asignación por separación. De todas maneras, a pesar de que le dijo que había actuado como una tonta y que se arrepentiría de por vida, eso fue todo. Fue así que la señora Milgrave se puso el delantal y empezó a trabajar como siempre. Sir Wilfrid Laurier, mientras tanto, se durmió pensando que un faro como residencia de invierno no le merecía una buena opinión y que se sentía agradecido por haber terminado con las bodas de guerra.