Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside Ingleside, 20 de junio de 1916
Estuvimos tan ocupados y todos los dÃas trajeron noticias tan emocionantes, buenas y malas, que no tuve ni tiempo ni compostura para escribir en el diario desde hace semanas. Me gusta mantener el diario al dÃa: papá dice que un diario de época de guerra tiene que ser algo muy interesante para mostrar a los hijos. El problema es que me gusta escribir cosas personales que no creo que quiera que lean mis hijos. ¡Pienso que con ellos voy a ser mucho más estricta de lo que soy conmigo misma en lo que a decoro se refiere!
La primera semana de junio fue espantosa. Los austrÃacos parecÃan a punto de invadir Italia: luego llegaron las primeras noticias terribles de la Batalla de Jutlandia, que los alemanes aclamaron como una gran victoria. Susan fue la única que mantuvo el espÃritu.
«No vengan a decirme a mà que el Káiser derrotó a la Marina Británica —declaró con desdén—. Es una mentira alemana, ténganlo por seguro».
Y cuando un par de dÃas después descubrimos que tenÃa razón y que habÃa sido una victoria británica y no una derrota, tuvimos que soportar sus aires de superioridad, pero lo hicimos con mucho placer.
Fue la muerte de Kitchener lo que terminó con Susan.
