Rilla la de Ingleside

Rilla la de Ingleside

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

29. Heridos y desaparecidos

«GOLPEADOS PERO NO ABATIDOS», decía la primera plana del periódico del lunes y Susan se lo repetía a sí misma una y mil veces mientras hacía su trabajo. El hueco ocasionado por el desastre de San Quintín fue rellenado a tiempo pero la línea aliada iba saliendo inexorablemente del territorio que habían conseguido en 1917 a costa de medio millón de vidas. El miércoles la primera plana decía: «INGLATERRA Y FRANCIA CONTIENEN A LOS ALEMANES»; pero la retirada continuaba. Atrás… y atrás y ¡atrás! ¿Cuándo terminaría? ¿Volverían a romper la defensa otra vez…? ¿Sería esta vez la catástrofe definitiva?

El sábado, los diarios decían: «BERLÍN ADMITE QUE SU OFENSIVA HA SIDO CONTENIDA» y por primera vez los habitantes de Ingleside se animaron a dar un largo suspiro.

—Bueno, ya pasamos una semana… ahora esperemos la próxima —dijo Susan decidida.

—Me siento como un prisionero al que le acaban de detener el potro de tortura —dijo la señorita Oliver a Rilla, cuando iban para la iglesia el domingo de Pascua—. Pero todavía no me bajaron. La tortura puede volver a comenzar de un momento a otro.

—El domingo pasado dudé de Dios —dijo Rilla—, pero no me pasa lo mismo hoy. El Mal no puede ganar. El espíritu está de nuestro lado e inevitablemente sobrevivirá a la carne.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker