Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside «Para que vuelva Jem —sollozó Bruce—. Pensé que si sacrificaba a Stripey, Dios mandarÃa de vuelta a Jem. Asà que lo ahogué y… ay, mamá, fue muy triste para mÃ, pero seguro que ahora Dios hará que Jem vuelva porque Stripey era lo que yo más querÃa. Le dije a Dios que le daba a Stripey para que hiciera volver a Jem. ¿Te parece que ahora sà va a volver, mamá?».
La señora Meredith no sabÃa qué decirle al pobre chico. Sencillamente no se atrevÃa a decirle que quizá su sacrificio no harÃa volver a Jem, que ése no era el modo de obrar de Dios. Le advirtió que no esperara que sucediera de inmediato, que quizá pasarÃa mucho tiempo antes de la vuelta de Jem.
Pero Bruce contestó:
«No tendrÃa que pasar más de una semana, mamá. Ay, mamá, Stripey era un gatito tan lindo, ronroneaba tanto. ¿No te parece que a Dios le va a gustar tanto que nos mandará de nuevo a Jem?».