Valancy Stirling
Valancy Stirling Por aquel entonces Valancy ya conocía a Barney; le conocía bien, a pesar de que solo había hablado con él en un par de ocasiones. Había tenido la impresión de conocerle bien desde la primera vez que se encontraron. Ella estaba en el jardín, al atardecer, buscando algunos narcisos blancos para decorar el cuarto de Cissy, cuando escuchó el rugido del espantoso y viejo Grey Slosson petardear mientras bajaba a través del bosque de Mistawis; uno podía escucharlo a millas de distancia. Valancy no levantó la vista mientras el coche descendía traqueteando sobre las piedras de aquel loco sendero. Jamás levantó la mirada al escuchar el rugido del coche, aunque Barney había pasado cada tarde desde su llegada a la casa de Abel el Aullador. En esta ocasión no pasó con su habitual traqueteo; el viejo Grey Slosson se detuvo con un concierto de ruidos aún más terrible que cuando estaba en marcha, y Valancy fue consciente de que Barney había salido del coche y se inclinaba sobre la desvencijada puerta. De pronto ella se enderezó y le miró atentamente. Sus miradas se encontraron, y Valancy fue repentinamente consciente de una deliciosa debilidad. ¿Comenzaba uno de sus ataques? Se trataba de un nuevo síntoma.
