Valancy Stirling
Valancy Stirling Nos sentaremos aquà —dijo Barney—, y si pensamos en algo que merezca la pena contar, hablaremos. De lo contrario, no será necesario. No piense que está obligada a hablar conmigo.
—John Foster asegura —citó Valancy— que si puedes sentarte en silencio con otra persona durante media hora sin sentirte molesto, entonces esa persona y tú podréis ser amigos. En caso contrario, nunca podrá existir tal amistad y no se debe perder el tiempo en intentarlo.
—Es evidente que John Foster dice cosas inteligentes de vez en cuando —reconoció Barney.
Se sentaron en silencio por un largo tiempo. Pequeños conejos brincaban a través de la carretera. En un par de ocasiones un búho ululó encantadoramente. Ante ellos, el camino se extendÃa tapizado con las entrelazadas sombras de los árboles. A lo lejos, hacia el suroeste, el cielo se colmaba de pequeñas y ligeras nubes plateadas justo encima del lugar en que se ubicaba la isla de Barney.
