Valancy Stirling
Valancy Stirling Valancy sintió que no debía decir nada a nadie a menos que se sintiera obligada. Estaba muy segura de no tener nada grave en el corazón y por tanto no existía necesidad alguna de todo el alboroto que se produciría si lo mencionaba; de modo que se escaparía tranquilamente a ver al doctor Trent ese mismo día. Y en lo referido al pago de la consulta, tenía doscientos dólares que su padre había depositado en el banco para ella el día de su nacimiento, y tomaría en secreto lo suficiente para pagar al doctor Trent. Nunca había tenido permiso para utilizarlo, ni tan siquiera los intereses, pero retiraría la cantidad necesaria para costear la consulta.