Valancy Stirling
Valancy Stirling Durante una de sus noches de insomnio, Cissy le relató a Valancy su triste historia. Ambas estaban sentadas junto a la ventana abierta. Cissy no podÃa recuperar el aliento al acostarse aquella noche. Una gibosa luna sin gloria se cernÃa sobre las colinas boscosas y, bajo aquella luz espectral, Cissy aparecÃa frágil y hermosa e increÃblemente joven. Una niña. ParecÃa imposible que pudiera haber experimentado toda la pasión, el sufrimiento y la vergüenza de aquel relato.
—Él habÃa hecho escala en el hotel al otro lado del lago. SolÃa venir en su canoa cada noche y nos reunÃamos bajo los pinos, cerca de la orilla. Era un joven estudiante universitario; su padre era un caballero muy rico que vivÃa en Toronto. Oh, Valancy, yo no tenÃa intención de ser mala… No la tenÃa, ciertamente. Pero le querÃa… le quiero todavÃa… siempre le querré. Yo no sabÃa ciertas cosas… no entendÃa. Entonces llegó su padre y se lo llevó. Y después de un tiempo… descubrÃ… Oh, Valancy, estaba tan asustada que no sabÃa qué hacer. Le escribà y regresó. Él… él dijo que se casarÃa conmigo, Valancy.
—Y entonces, ¿por qué… por qué…?
—Oh, Valancy, ya no me amaba. Pude verlo de inmediato en sus ojos. Él… él solo me propuso matrimonio porque se sentÃa obligado… porque sentÃa compasión por mÃ. No era malo… pero era tan joven… Y, ¿quién era yo para obligarle a seguir amándome?
