Valancy Stirling
Valancy Stirling Te has puesto las botas? —preguntó la prima Stickles cuando Valancy abandonaba la casa.
Christine Stickles nunca olvidaba hacer aquella pregunta cuando Valancy salÃa de casa y el tiempo en el exterior era húmedo.
—SÃ.
—¿Llevas puestas tus enaguas de franela? —preguntó la señora Frederick.
—No.
—Ciertamente no te comprendo, Doss. ¿Quieres coger nuevamente la muerte con uno de tus resfriados? —Por el tono de su voz se dirÃa que Valancy habÃa muerto en varias ocasiones, vÃctima de sus resfriados—. ¡Sube inmediatamente a tu habitación y ponte las enaguas!
—Madre, no necesito las enaguas de franela. Las de satén que llevo me abrigan lo suficiente.
—Doss, recuerda la bronquitis que padeciste hace dos años. ¡Vete y haz lo que te digo!
