Valancy Stirling
Valancy Stirling —No puedes rebajarte a eso después de haber vivido en tu Castillo Azul —sonrió Barney—. No te preocupes, mi vida. Ni siquiera yo podrÃa vivir en esa casa. Tiene unas escaleras de mármol blanco con un pasamanos bañado en oro, y parece una tienda de muebles a los que se les ha quitado la etiqueta. Sea como sea, es el orgullo de las entrañas de papá. Nos haremos con una casita en alguna parte a las afueras de Montreal… en el campo de verdad, lo suficientemente cerca para poder visitarle a menudo. Creo que la construiremos nosotros. Una casa erigida por ti mismo es mucho mejor que una de segunda mano. Pero pasaremos nuestros veranos en Mistawis. Y los otoños viajando. Quiero que veas la Alhambra: es lo más parecido que puedo imaginar al Castillo Azul de tus sueños. Y hay un pintoresco jardÃn en Italia donde quiero mostrarte cómo se alza la luna sobre Roma a través de los oscuros cipreses.
—¿Será más bonito que cuando sale la luna en Mistawis?