Valancy Stirling
Valancy Stirling La vida en común de los dos en la cabaña/castillo de Barney, rodeados de una naturaleza armónica y en estado puro, se desarrolla además en una apacible vida hogareña. Si en la novela doméstica de principios del siglo XX la casa se presentaba como símbolo del yo, representación está influenciada por C. G. Jung y Sigmund Freud, es evidente, siguiendo las pautas de esta relación, que el yo de Valancy, a diferencia del que se manifestaba en su casa familiar, se muestra aquí seguro, satisfecho y en paz consigo mismo, tan solo a veces ensombrecido por el recuerdo del diagnóstico médico.
Los capítulos finales, quizá un tanto rápidos para los lectores deseosos de alargar el momento y el placer de la lectura y lleno de increíbles revelaciones y curiosas coincidencias, acaban por redondear el sueño de Valancy, que ha dejado de ser para siempre la Cenicienta del cuento.