Anne y su pequeño mundo
Anne y su pequeño mundo La tarde del día de la boda (los Penhallow tenían la costumbre de efectuar sus casamientos de tarde y festejarlos con un gran baile), Penhallow Grange estaba repleta de invitados que habían llegado a tomar el té y descansar antes de dirigirse hacia la casa de John "el joven". Algunos de ellos habían viajado hasta cincuenta millas. En la enorme huerta otoñal, la juventud se dedicaba a charlar y a coquetear con toda la libertad. Arriba, en el dormitorio de la "vieja" señora Penhallow, ella y sus hijas casadas estaban reunidas en cónclave. El "viejo" John se había establecido con sus hijos y yernos en la galería. Y las tres nueras se encontraban cómodamente instaladas en el salón azul, en caluroso chismorreo. También estaban allí Lucinda y Romney Penhallow.
La delgada esposa de Nathaniel Penhallow estaba sentada en la mecedora con los pies hacia la parrilla del hogar, pues la hermosa tarde otoñal era fresca, y Lucinda, como de costumbre, tenía la ventana abierta. Ella y la obesa señora de Frederick Penhallow llevaban todo el peso de la conversación, pues la señora cíe George Penhallow se mantenía algo distante, debido a su falta de práctica social. Era la segunda esposa de George Penhallow y se había casado hacía sólo un año. En consecuencia, sus contribuciones a la conversación eran algo espasmódicas, imprevistas, deslizadas muchas veces a la ventura, y en ciertas oportunidades, no muy acertadas desde el punto de vista del clan.