Emily lejos de casa
Emily lejos de casa ¡Conque la tía Elizabeth no va a mandarme a Shrewsbury! Ay, me siento tan desilusionada como si de verdad hubiera creído que me mandaría. Parece que se me cierran todas las puertas de la vida.
Aunque, después de todo, tengo mucho por lo que sentirme agradecida. La tía Elizabeth me va a dejar ir otro año a la escuela de aquí, creo, y el señor Carpenter puede enseñarme muchísimo todavía; no soy fea; la luz de la luna sigue siendo una belleza; algún día voy a hacer algo con mi pluma… y tengo un precioso gato gris, con cara de luna, que acaba de saltar sobre mi mesa y empuja la pluma con el hocico como señal de que he escrito suficiente por hoy.
¡No hay gato más gato que un gato gris!