Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Popurrí
20 de septiembre de 19…
Últimamente he descuidado mi diario. En casa de la tía Ruth no sobra mucho el tiempo. Pero es viernes por la noche y no puedo irme a casa a pasar el fin de semana, así que he recurrido a mi diario en busca de consuelo. Puedo pasar un fin de semana sí y uno no en la Luna Nueva porque la tía Ruth quiere que un sábado de cada dos me quede a ayudar en la limpieza de la casa. La limpiamos desde sótano hasta la buhardilla, aunque no haga falta, como dijo el vagabundo que se lavaba la cara todos los meses, y después, el domingo, descansamos de nuestro trabajo.
Esta noche hay como el asomo de una helada en el aire. Temo que el jardín de la Luna Nueva sufra. La tía Elizabeth comenzará a pensar que es hora de dejar la cocina de fuera y llevar la cocina Waterloo a la cocina de dentro. El primo Jimmy estará hirviendo las patatas para los cerdos en el viejo huerto y recitando sus versos. Probablemente Teddy, Ilse y Perry (que se han ido todos a casa, criaturas afortunadas) estarán con él y Flor estará correteando alrededor de ellos. Pero no debo pensar en eso. Por ahí es por donde se encuentra la nostalgia.
