Emily lejos de casa
Emily lejos de casa «Quiéreme a mí y quiere a mi perro»
Cuando los habitantes de Shrewsbury descubrieron que la señora Dutton apoyaba a su sobrina, la llama de chismes que había azotado al pueblo se apagó en un lapso increíblemente corto. La señora Dutton daba más dinero a las diversas fundaciones de la iglesia St. John’s que cualquier otro miembro: era una tradición de los Murray ayudar a la iglesia generosamente. La señora Dutton había prestado dinero a la mitad de los hombres de negocios del pueblo; tenía un pagaré de Nat Tolliver por una suma que lo mantenía desvelado por las noches. La señora Dutton tenía un conocimiento desconcertante de los secretos familiares, y ninguna delicadeza para referirse a ellos. Por lo tanto, la señora Dutton era una persona a la que se debía mantener de buen humor y si alguien había cometido el error de suponer que, como ella era estricta con la sobrina se podía humillar a ésta sin consecuencias, cuanto antes se corrigiera ese error, mejor para todos los involucrados.
