Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Me pregunto si tendría que haber escrito esto último. Pero es la verdad.
Si Teddy supiera que he estado muy avergonzada y triste por ese tema… Al principio, cuando Geoff me eligió de entre todas las chicas, me sentí muy orgullosa. Era la primera vez que un muchacho me acompañaba a casa y Geoff es un muchacho de la ciudad, muy buen mozo y refinado, y todas las chicas mayores de Blair Water van locas tras él. Así que salí como sobre nubes por la puerta de la iglesia con él, sintiéndome como si hubiera crecido de pronto. Pero no habíamos caminado mucho cuando ya lo odiaba. Estuvo tan suficiente… Parecía convencido de que soy una simple muchacha del campo que tenía que estar sobrecogida por el honor de su compañía.
¡Y al principio era cierto! Eso me molestó. ¡Pensar que fui tan estúpida!
No dejaba de decir: «La verdad, me sorprendes», con un tono afectado y pedante, cada vez que yo hacía cualquier comentario. Y me aburrió. No podía decir dos palabras sensatas sobre nada. O al menos no lo intentó conmigo. Cuando llegamos a la Luna Nueva yo estaba frenética. ¡Y entonces aquella criatura insufrible me pidió que le diera un beso!
Me erguí, ah, en ese momento sí que fui una Murray, de los pies a la cabeza. Me sentí idéntica a la tía Elizabeth.