Emily lejos de casa

Emily lejos de casa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En aquel momento, Emily se dio cuenta de que Jacob Banks se había ido, de que estaba sola en la iglesia. Estuvo un rato tratando de abrir la puerta y luego llamando al señor Banks. Por fin corrió por la nave central hacia la puerta. Al hacerlo oyó las ruedas del último coche al girar frente a la iglesia y comenzar a alejarse; al mismo tiempo las oscuras nubes se tragaron la luna y la iglesia quedó envuelta en la oscuridad, una oscuridad espesa, caliente, sofocante, casi tangible. Emily gritó, llena de pánico, golpeó la puerta, sacudió frenéticamente el picaporte de arriba abajo, volvió a gritar. ¡No podían haberse ido todos, alguien tenía que oírla!

—¡Tía Laura! ¡Primo Jimmy! ¡Ilse! —gritó y, por fin, en un alarido de desesperación—: ¡Ay, Teddy, Teddy!

Un relámpago blanco azulado atravesó el pórtico, seguido de un trueno. Comenzaba una de las peores tormentas en los anales de Blair Water, y Emily Starr estaba encerrada en la iglesia a oscuras, entre los bosques de arces, ella, que siempre había tenido un miedo irracional a las tormentas de truenos, un miedo instintivo que nunca había podido superar y que dominaba sólo a medias.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker