Emily triunfa
Emily triunfa —SÃ… de alguna forma —respondió Emily.
La tÃa Laura levantó los brazos y habló con un súbito apasionamiento absolutamente extraño en ella.
—¡Hay una sola forma de amar!
—No, mi querida tÃa victoriana —respondió Emily—. Hay una docena de formas diferentes. Tú sabes que yo ya he intentado una o dos. Y me han fallado. No te preocupes por Dean y por mÃ. Nos entendemos perfectamente.
—Sólo quiero que seas feliz, querida.
—Y seré feliz, soy feliz. Ya no soy una soñadora romántica. El invierno pasado me quitó todo rastro. Voy a casarme con un hombre cuya compañÃa me satisface completamente y él se contenta con lo que puedo darle: afecto verdadero y camaraderÃa. Estoy segura de que ésa es la mejor base para un matrimonio feliz. Además, Dean me necesita. Yo puedo hacerlo feliz. Él nunca ha sido feliz. Ah, es hermoso sentir que tienes la felicidad en la palma de la mano y que puedes darla como si fuera una perla de valor incalculable a alguien que la necesita.
—Eres demasiado joven —insistió la tÃa Laura.
—Sólo mi cuerpo es joven, tÃa Laura. Mi alma tiene cien años. El invierno pasado me hizo sentir tan vieja y tan sabia… Tú lo sabes.