Emily triunfa
Emily triunfa Sólo de una cosa no hablaron: de lo que Emily habÃa temido. Teddy no hizo ninguna referencia al misterio de su visión en la estación de Londres. Fue como si no hubiera sucedido jamás. Pero Emily sentÃa que los habÃa reunido tras un largo tiempo de incomprensión. Era mejor no hablar del tema, era una de esas cosas mÃsticas, uno de los secretos de los dioses de los cuales no se debe hablar. Mejor olvidar ahora que su tarea se habÃa cumplido. Y sin embargo (¡tan irracionales somos los mortales!) Emily sintió una ridÃcula decepción de que él no hablara del tema. No querÃa que hablara, pero, si habÃa significado algo para él, ¿no tendrÃa que haberlo mencionado?
—Qué bueno estar aquà otra vez —decÃa Teddy—. Parece que nada haya cambiado. El tiempo se ha detenido en este JardÃn del Edén. Mira, Emily, qué brillante está Vega de la Lira. Nuestra estrella. ¿Te habÃas olvidado?
—¿Olvidado? Ojalá la hubiera olvidado.
—Me dijeron que ibas a casarte con Dean —dijo Teddy bruscamente.
—Quise, pero no pude —replicó Emily.
—¿Por qué no? —preguntó Teddy, como si tuviera todo el derecho del mundo a saberlo.
—Porque no lo amaba —respondió Emily, concediéndole ese derecho.