Emily triunfa
Emily triunfa —HabrÃa que quitar ese viejo huerto —dijo el tÃo Oliver—. Es más una selva que un huerto. De todos modos, los árboles están ya muy viejos. HabrÃa que cortarlos todos. Jimmy y Elizabeth son demasiado anticuados. No le sacan a este lugar ni la mitad del dinero que podrÃa dar.
Emily, que escuchó la conversación, apretó los puños. VeÃa profanada la Luna Nueva: cortados sus viejos árboles amados, destruido el campo de abetos donde crecÃan fresas silvestres, destruida la ensoñadora belleza del viejo huerto, cambiados los vallecitos y las lomas que guardaban todas las alegrÃas de su pasado, todo cambiado. Era insoportable.
—Si te hubieras casado con Andrew, la Luna Nueva serÃa tuya —dijo la tÃa Elizabeth con amargura cuando encontró a Emily llorando por lo que habÃa escuchado.
—Pero los cambios se habrÃan hecho igual —objetó Emily—. Andrew no me hubiera escuchado. Cree que el esposo es el jefe de la esposa.
—Estás a punto de cumplir veinticuatro años —dijo la tÃa Elizabeth. ¿A propósito de qué?