Emily triunfa
Emily triunfa El Primo Jimmy pareció dudar. Sonaba bien pero… claro que el libro de la querida Emily no podÃa corromper a nadie, pero…
—«Hacer la crÃtica de un libro asà es como intentar examinar el ala de una mariposa o arrancar los pétalos a una rosa para descubrir el secreto de su fragancia».
—Demasiado rimbombante —juzgó la tÃa Elizabeth.
—«Sentimentalidad almibarada que evidentemente la autora confunde con imaginación poética».
—Cómo me gustarÃa romperle la crisma a ése —dijo el primo Jimmy, acalorado.
—«Una lectura inofensiva y fácil».
—No sé por qué, pero ésa no me gusta mucho —comentó la tÃa Laura.
—«Esta historia le hará surgir una sonrisa en los labios, pero también en el corazón».
—Bueno, eso es hablar claro. Eso lo puedo entender —dijo el primo Jimmy.
—«Lo empezamos, pero nos fue imposible terminar este libro aburrido e insÃpido».
—Lo que yo dirÃa —soltó el primo Jimmy, indignado— es que cuanto más leo La virtud de la rosa más me gusta. Ayer me puse a leerlo por cuarta vez y era tan interesante que casi me olvidé de la cena.