Emily triunfa
Emily triunfa Mi traje de novia será de terciopelo color marfil y la vieja tía abuela Edith, la que vive en Escocia, me va a mandar su velo de tul recamado y la tía abuela Theresa, de la misma histórica tierra, me manda una cola de un encaje de plata oriental que su marido le trajo de Constantinopla. Lo cubriré con tul. ¿No voy a estar deslumbrante? Creo que las buenas viejecitas ni siquiera conocían mi existencia hasta que papá les escribió sobre mis «inminentes nupcias». Papá está mucho más entusiasmado que yo con todo esto.
Teddy y yo pasaremos la luna de miel en viejas posadas y lugares poco concurridos de Europa, lugares donde a nadie se le ocurre ir, Vallambroso y nombres por el estilo. Ese verso de Milton siempre me ha intrigado: «espeso como las hojas del otoño que cubren los arroyos en Vallambroso». Si lo sacas de su horrible contexto es una imagen deliciosa.