Emily triunfa
Emily triunfa —Nos casamos y me llevĂł a Malton, donde vivĂa su familia. Al principio Ă©ramos tan felices… demasiado felices. Te dije que Dios es celoso. A su familia yo no le gustĂ©, desde el principio. Pensaban que David se habĂa casado con alguien inferior a Ă©l, que yo no lo merecĂa. Siempre trataban de interponerse entre nosotros. Yo lo sabĂa, sabĂa quĂ© perseguĂan. La madre me aborrecĂa. Nunca me decĂa Aileen, sino «tú» o «la esposa de David». Yo la detestaba porque siempre estaba vigilándome… nunca decĂa nada, nunca hacĂa nada. SĂłlo me vigilaba. Nunca fui uno de ellos. No entendĂa sus bromas. Ellos siempre se reĂan de algo y la mitad de las veces yo pensaba que se reĂan de mĂ. Le escribĂan cartas a David y ni me mencionaban. Algunos mostraban una frĂa cortesĂa conmigo y otros se burlaban de mĂ. Una vez, una de sus hermanas me mandĂł un libro sobre buenos modales. Siempre habĂa algo que me lastimaba y yo no podĂa devolver los golpes, no podĂa dañar lo que me estaba lastimando. David se puso de parte de ellos; tenĂa secretos con ellos que no compartĂa conmigo. Pero, a pesar de todo, yo era feliz. Hasta que se me cayĂł la lámpara, el vestido se incendiĂł y me quemĂ© la cara. DespuĂ©s de aquello, no pude creer que David siguiera amándome. Me veĂa tan fea… Se me resintieron los nervios y no podĂa evitar pelear con Ă©l por cualquier tonterĂa. Él era paciente y me perdonaba una y otra vez, pero yo tenĂa mucho miedo de que no me quisiera con mi cicatriz. SabĂa que iba a tener un hijo, pero dilataba más y más el momento de decĂrselo. TenĂa miedo de que lo quisiera a Ă©l más que a mĂ. Y entonces… entonces hice algo espantoso. Odio tener que contártelo. David tenĂa un perro… lo querĂa tanto que yo lo odiaba. Lo… lo envenenĂ©. No sĂ© quĂ© se apoderĂł de mĂ. Yo no era asĂ, no antes de quemarme. Tal vez fuera el niño que se acercaba.