Emily triunfa
Emily triunfa 1
Sólo dos semanas para la boda. Emily descubrió lo largas que pueden ser dos semanas, a pesar de que cada momento del día estaba lleno de cosas para hacer, domésticas y sociales. En todas partes se hablaba mucho del acontecimiento. Emily apretó los dientes y siguió adelante. Ilse estaba aquí, allí y en todas partes. No hacía nada, pero hablaba mucho.
—Es tan tranquila como una pulga —gruñía el doctor Burnley.
—Ilse es una muchacha tan inquieta… —se quejaba la tía Elizabeth—. Parece tener miedo de que la gente no sepa que está viva si se queda sentada y quieta un momento.
—Tengo cuarenta y nueve remedios para los mareos en el mar —dijo Ilse—. Si llega la tía Kate Mitchell tendré cincuenta. ¿No es encantador tener parientes que se preocupan por una, Emily?
Estaban solas en la habitación de Ilse. Era la noche en que se esperaba la llegada de Teddy. Ilse se había probado media docena de vestidos diferentes y los había apartado todos con desdén.
—Emily, ¿qué me pongo? Decide por mí.
—Yo, no. Además, ¿qué más da lo que te pongas?
