Emily triunfa
Emily triunfa 1
Al principio nadie consideró que la enfermedad del señor Carpenter fuera seria. En los últimos años había sufrido varios ataques de reumatismo que lo habían postrado en la cama durante días. Luego volvía renqueando al trabajo, tan adusto y sarcástico como siempre y con la lengua más afilada que nunca. En opinión del señor Carpenter, enseñar en la escuela de Blair Water ya no era lo que había sido. No había nada allí, decía, más que jóvenes nulidades escandalosas y sin espíritu. No había ni un alma en toda la escuela que pudiera pronunciar las palabras septiembre o miércoles.
—Estoy cansado de hacer sopa en un colador —decía enfurruñado.
