Emily triunfa
Emily triunfa —Ilse y Teddy están aquà —dijo.
Emily entró en la sala majestuosa, severa y digna de la Luna Nueva pálida, altiva, reservada. Ilse se arrojó en sus brazos con todo su tempestuoso afecto de antes, pero Teddy le tendió la mano con una frialdad indiferente que casi igualaba a la de Emily. ¿Teddy? Bueno, no. Frederick Kent, futuro licenciado de la Academia Real. ¿Qué quedaba del Teddy de antes en aquel joven delgado y elegante de aire sofisticado, ojos frÃos e impersonales y aspecto general de haber dejado atrás para siempre toda niñerÃa, incluyendo los viejos sueños tontos y las insignificantes muchachas del campo con las que habÃa jugado de niño?