El naufragio del Titán
El naufragio del Titán Ocho remolcadoras arrastraron la gran mole hasta la corriente, con su morro apuntando hacia el río. El piloto dijo unas palabras en el puente; el primer oficial dio un breve toque de silbato y giró una palanca; las remolcadoras se pusieron en fila y se retiraron; en las entrañas del barco se encendieron tres motores pequeños y se aumentó la potencia de tres grandes; tres hélices empezaron a girar, y el mastodonte, vibrando con un temblor que recorrió su gigantesco armazón, comenzó a moverse lentamente hacia el mar.
