El naufragio del Titán

El naufragio del Titán

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPĂŤTULO XI

Cierta mañana, dos meses despuĂ©s de conocerse el accidente del Titán, el Sr. Meyer estaba sentado en su escritorio del departamento escribiendo frenĂ©ticamente, cuando el anciano que se habĂ­a lamentado por la muerte de su hijo en la Oficina de Inteligencia entrĂł con paso vacilante y se sentĂł junto a Ă©l.

—Buenos días, Sr. Selfridge —dijo, sin levantar apenas los ojos—. Supongo que ha venido por el pago del segurro. Ya han pasado los sesenta días.

—Sí, sí, Sr. Meyer —dijo el anciano, fatigado—. Por supuesto, como simple accionista no puedo tomar parte activa; pero soy un miembro aquí, y algo angustiado, naturalmente. Todo lo que tenía en este mundo —incluyendo a mi hijo y a mi nieta— estaba en el Titán.

—Es muy triste, Sr. Selfridge; le compadezco profundamente. Tengo entendido que es usted el mayor accionista del Titán, con cien mil acciones, aproximadamente, ¿no es así?

—Más o menos. —Yo soy el principal asegurrador, asĂ­ que, Sr. Selfridge, esta batalla va a librarse básicamente entre usted y yo.

—¿Batalla? ÂżEs que va a haber algĂşn problema? —preguntĂł el Sr. Selfridge, angustiado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker