Utopía
Utopía Creen que los muertos están presentes entre los vivos, viendo y oyendo lo que hacen y dicen, lo que les hace animosos en sus empresas al contar con tales ayudas, y sintiéndose representantes del honor de sus mayores se guardan en gran manera de todo lo que no sea honrado, ni siquiera en secreto.
Hacen poco caso de las supersticiones adivinatorias, tan en boga en otros países. Veneran los milagros que ven sobre las fuerzas de la naturaleza, creyéndoles testimonios de la presencia divina. En las grandes calamidades organizan rogativas públicas para aplacar a Dios.
Piensan que la contemplación y el estudio de las cosas naturales, es un culto gratísimo a Dios. Los hay que movidos por sus sentimientos religiosos dejan las cosas propias, incluso la cultura y la contemplación de la naturaleza para darse totalmente a las buenas obras, tales como el asistir a los enfermos, reparar los caminos y los puentes, cortar árboles, etc., y como si fuesen esclavos se ponen voluntariamente a los trabajos más desagradable y groseros, fatigándose para que otros descansen, y no desdeñando a los que no viven como ellos.