Utopía
Utopía Una vez que se han juntado con los que aceptan este trato, fácilmente se conforman con las costumbres y las leyes que son de utilidad para ambos pueblos. De esta suerte, con sus buenas ordenanzas hacen que se fertilice la tierra que antes era estéril y miserable; y a los que no se conforman con este trato los echan de los términos que han señalado para sí, y tienen por justo el hacer la guerra a los que se resisten.
Cuando algún pueblo prohíbe a otro el uso y la posesión de terrenos que tiene vacíos y desocupados, de los que nadie se aprovecha, por ley y ordenamiento del Derecho Natural este otro pueblo puede vivir allí y trabajarlo, y apoderarse del dominio y del uso de aquella tierra. De esta manera, cuando en las ciudades de la Isla ocurre algún desastre de tal magnitud que con medios normales no se pueda reparar (lo cual, a lo largo de muchos siglos, ha ocurrido dos veces por calamidad y peste) entonces hacen venir de las colonias el número conveniente de ciudadanos, porque tienen por más acertado el conservar la casa propia que atender a la ajena.
Volviendo a la manera de vivir de los habitantes de Utopía, él más anciano preside la familia, las mujeres sirven a los maridos, los hijos a sus padres, y en general los de menor edad a los mayores.