La ola que viene
La ola que viene Control de la información: Las plataformas tecnológicas moldean las percepciones públicas, determinan qué contenido es visible y definen los límites de la discusión política.
Influencia económica y política: Las empresas tecnológicas pueden presionar a gobiernos, evadir impuestos y operar bajo sus propias reglas, redefiniendo el poder tradicional de los estados.
Desafíos éticos: La búsqueda de beneficios a menudo se antepone al bienestar público, lo que agrava las desigualdades y perpetúa problemas como la desinformación y la explotación de datos personales.
La redistribución del poder no solo se centra en los actores dominantes; también empodera a individuos y comunidades con herramientas que les permiten actuar fuera de los sistemas tradicionales:
Activismo global: Las redes sociales y las plataformas digitales han democratizado el acceso a la organización y la protesta, haciendo posible movilizaciones masivas en tiempo récord.