Piense y hágase rico
Piense y hágase rico No habÃa nada nuevo ni peculiar en la vaga idea del joven Gunsaulus en lo que se referÃa al millón de dólares, y en sus débiles deseos de conseguirlo. Otros antes que él, y muchos más desde entonces, han tenido pensamientos similares. Pero hubo algo muy especial y diferente en cuanto a la decisión que alcanzó aquel sábado memorable, cuando dejó de lado toda indecisión, y se dijo, convencido: «Conseguiré ese dinero en el plazo de una semana». Además, ¡el principio por el cual el doctor Gunsaulus obtuvo el millón de dólares todavÃa tiene vigencia! ¡Está a su disposición! La ley universal funciona hoy con tanta eficacia como cuando el joven predicador la empleó de manera tan provechosa.
CÓMO TRANSMUTAR LAS IDEAS EN DINERO EFECTIVO
Observe que Asa Candler y el doctor Frank Gunsaulus tenÃan una caracterÃstica en común. Ambos conocÃan la sorprendente verdad de que las ideas se pueden transmutar en dinero efectivo por medio del poder de un propósito definido, y de unos planes concretos.
Si usted es de los que creen que el trabajo duro y la honradez, por sà solos, le proporcionarán riqueza, ¡está muy equivocado! La riqueza, cuando aparece en grandes cantidades, nunca es sólo como resultado del trabajo duro. Cuando aparece, la riqueza es el resultado de exigencias definidas, basadas en la aplicación de planes definidos, y nunca se debe a la suerte ni al azar.