Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Una de las cualidades más notables de Henry Ford era su costumbre de tomar decisiones rápidas y definitivas, y de cambiarlas con lentitud. Esta cualidad era tan pronunciada en el señor Ford que le hizo ganarse la reputación de ser un hombre obstinado. Fue precisamente esa cualidad la que le indujo a continuar la fabricación de su famoso modelo T (el coche más feo del mundo) en un momento en que todos sus consejeros, y muchos de los compradores del coche, le estaban pidiendo que lo cambiara.
Quizás el señor Ford se retrasó demasiado en efectuar el cambio, pero la otra cara de la moneda es que la firmeza de su decisión le permitió ganar una enorme fortuna antes de que se hiciera necesario cambiar el modelo. No cabe la menor duda de que la costumbre del señor Ford de tomar decisiones definitivas llegó a asumir la proporción de la obstinación, pero esa misma cualidad es preferible a la lentitud cuando llega la hora de tomar decisiones, y a la rapidez a la hora de cambiarlas.
CONSEJOS SOBRE LA TOMA DE SUS PROPIAS DECISIONES