Piense y hágase rico
Piense y hágase rico El amor, el romanticismo y el sexo son emociones capaces de impulsar a los hombres a alcanzar alturas de superlogros. El amor es la emoción que sirve como una válvula de seguridad, que asegura equilibrio, porte y esfuerzo constructivo. Cuando estas tres emociones se combinan, son capaces, por sà solas, de elevarlo a uno a la altura de un genio.
Las emociones son estados de la mente. La naturaleza ha proporcionado al hombre una «quÃmica de la mente» que opera de una manera similar a los principios de la quÃmica de la materia. Es un hecho bien conocido que, con la ayuda de la quÃmica de la materia, un quÃmico puede crear un veneno mortal mezclando ciertos elementos, ninguno de los cuales es nocivo si se toma por sà solo en las proporciones correctas. Del mismo modo, las emociones se pueden combinar de tal forma que produzcan un veneno mortal. Cuando las emociones del sexo y los celos se mezclan, una persona puede convertirse en una bestia demente.
La presencia de una emoción destructiva, o de varias, en la mente humana, a través de la quÃmica de la mente, constituye un veneno capaz de destruir el sentido de justicia y equidad de la persona.
El camino que conduce al genio lo emprenden el desarrollo, el control y el uso del sexo, el amor y el romanticismo. En resumen, el proceso se desarrolla como sigue: