Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Las palabras indiferentes, recitadas sin emoción, no influyen en el subconsciente. Usted no obtendrá resultados apreciables hasta que aprenda a llegar a su subconsciente con pensamientos o palabras habladas que hayan sido cargados con la emoción de la convicción.
No se desanime si no puede controlar y dirigir sus emociones la primera vez que trate de hacerlo. Recuerde que no existe la posibilidad de obtener algo por nada. Por mucho que quiera, no podrá engañarse. El precio de la capacidad para influir en su subconsciente es la perseverancia incansable en la aplicación de los principios que se describen aquÃ. Usted no podrá formarse esa capacidad deseada por un precio menor. Usted, y sólo usted, debe decidir sà la recompensa por la que se está esforzando (la «conciencia del dinero») vale el precio que debe pagar por ella con su esfuerzo.
Su habilidad para emplear el principio de la autosugestión dependerá, en gran medida, de su capacidad para concentrarse en un deseo dado hasta que ese deseo se convierta en una obsesión ardiente.
CÓMO REFORZAR SUS PODERES DE CONCENTRACIÓN
Cuando empiece a seguir las instrucciones de los seis pasos descritos en el segundo capÃtulo, será necesario que haga uso del principio de la concentración.