Sylvie
Sylvie RESOLUCIÓN
Aquel recuerdo entresoñado encerraba la explicación de cuanto me sucedÃa. El amor vago y sin esperanza, inspirado por una actriz de teatro, que me embargaba por entero cada noche, a la hora de la representación, y que no me abandonaba hasta la del sueño, era fruto del recuerdo de Adrienne, flor nocturna abierta a la pálida luz de la luna, rosada y rubia quimera deslizándose por las hojas de hierba, verdes y semibañadas en blancos vapores. El parecido de un rostro olvidado desde hacÃa años se dibujaba ahora con singular nitidez; era un boceto a lápiz difuminado por el tiempo, que se convertÃa en una pintura, como esos viejos croquis de los maestros que admiramos en un museo determinado y cuyo deslumbrante original encontramos en otra parte.
¡Amar a una religiosa bajo la apariencia de una actriz!… ¿Y si fuera la misma? ¡Hay para volverse loco! Es una atadura fatal en la que lo desconocido me atrae como un fuego fatuo huyendo entre los juncos del agua estancada… Pero, volvamos a la realidad.
¿Por qué, durante los tres últimos años, he relegado al olvido a Sylvie, a quien tanto querÃa?… ¡Era una muchacha muy bonita, la más hermosa de Loisy!
