Sylvie

Sylvie

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

VI 

OTHYS

Al salir del bosque, nos encontramos ante enormes matas de purpúreas dedaleras con las que Sylvie compuso un gran ramo, diciéndome:

—Es para mi tía. Le encantará poder ver flores tan bonitas en su habitación. Para llegar a Othys, sólo nos faltaba atravesar una parte del llano. El campanario de la aldea despuntaba por encima de los azulados collados que van de Montméliant a Dammartin. El Théve fluía de nuevo entre piedras y guijarros, adelgazando ahora su caudal debido a la proximidad de su lugar de nacimiento por cuyos prados reposaba formando una laguna rodeada de gladiolos y de lirios. Pronto llegamos a las primeras casas. La tía de Sylvie vivía en una choza construida con desiguales piedras areniscas revestidas con emparrados de lúpulos y de pámpanos. Desde la muerte de su marido, vivía únicamente de unos bancales de tierra que la gente del pueblo cultivaba para ella. Con la llegada de la sobrina la casa parecía revivir.

—¡Buenos días, tía! ¡Aquí están sus sobrinos! —exclamó Sylvie—. ¡Estamos hambrientos!

La besó tiernamente, le puso el ramo de flores entre los brazos y después, por fin, me presentó diciendo:

—¡Mi pretendiente!

A mi vez, besé a la tía, que dijo:

—Es apuesto… ¡y rubio!…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker