Sylvie
Sylvie ÚLTIMA PÁGINA
Ésas son las quimeras que nos fascinan y nos pierden a esa edad que constituye la aurora de la vida. He intentado concretarlas por escrito, sin demasiado orden; pero muchos corazones sabrán comprenderme. Caen las ilusiones, una tras otra, como las cortezas de un fruto, y el fruto es la experiencia. Su sabor es amargo; pero tiene algo acre que fortifica (y que se me perdone este estilo anticuado). Dice Rousseau que el espectáculo de la naturaleza nos consuela de todo. A veces intento volver a encontrar mis bosques de Clarens, perdidos entre las brumas, por el norte de París. ¡Cómo ha cambiado!
