Los jardines interiores
Los jardines interiores 
—¿Ves, hija? con tenue lloro
la lluvia a caer empieza.
—SÃ, padre, y cayendo reza
como una monja en el coro.
—Damiana, hija mÃa,
ya enciende el quinqué,
yo tengo melancolÃa…
—¡Yo también, no sé por qué!
—Padre, el agua me acongoja,
vagos pensares me trae.
—Damiana, la lluvia cae
como algo que se deshoja.
—¿Oyes? murmurando está
como una monja que reza…
—Damiana, ¡tengo tristeza!
—Yo también… ¿por qué será?
