Poesia y prosa
Poesia y prosa 
TODO HOMBRE QUE TE BUSCA, VA A PEDIRTE ALGO.
El rico aburrido, la amenidad de tu conversación; el
pobre, tu dinero; el triste, un consuelo; el débil un estÃmulo;
el que lucha, una ayuda moral.
Todo hombre que te busca, de seguro va a pedirte algo.
¡Y tú osas impacientarte! ¡Y tú osas pensar: «¡Qué fastidio!»
¡Infeliz! La ley escondida que reparte las excelencia
se ha dignado otorgarte el privilegio de los privilegios,
el bien de los bienes, la prerrogativa de las prerrogativas:
¡DAR!; ¡tú puedes DAR!
¡En cuantas horas tiene el dÃa, tú das, aunque sea una
sonrisa, aunque sea un apretón de manos, aunque sea
una palabra de aliento!
¡En cuantas horas tiene el dÃa, te pareces a ÉL, que
no es sino dación perpetua, difusión perpetua y regalo perpetuo!