Poesia y prosa
Poesia y prosa 
SSEÑOR, ¿POR QUÉ SI EL MAL Y EL BIEN ADUNAS,
para mi solo hay penas turbadoras?
La noche es negra, pero tiene lunas;
¡el polo es triste, pero tiene auroras!
El látigo fustiga, pero alienta;
el incendio destruye, pero arde,
¡y la nube que fragua la tormenta
se tiñe de arreboles en la tarde!
CRISTO
—¡Insensato! Yo estoy en tus dolores,
soy tu mismo penar, tu duelo mismo;
mi faz en tus angustias resplandece…
se pueblan los espacios de fulgores
y desgarra sus velos el abismo.
EL ALMA,(EMBELESADA)
—¡Luz…!
CRISTO
——Yo enciendo las albas.
