Poesia y prosa
Poesia y prosa 
Como renuevos cuyos aliños
un viento helado marchita en flor,
asà cayeron los héroes niños
ante las balas del invasor.
Allà fue… los sabinos la cimera
con sortijas de plata remecÃan;
cantaba nuestra eterna primavera
su himno al sol: era diáfana la esfera;
perfumaba la flor… ¡y ellos morÃan!
Allà fue… los volcanes en sus viejos
albornoces de nieve se envolvÃan,
perfilando sus moles a lo lejos;
era el valle una fiesta de reflejos,
de frescura, de luz… ¡y ellos morÃan!
Allà fue… Saludaba al mundo el cielo,
y al divino saludo respondÃan
los árboles, la brisa, el arroyuelo,
los nidos con su trino del polluelo,
las rosas con su olor …¡y ellos morÃan!
MorÃan cuando apenas el enhiesto
botón daba sus pétalos precoces,
privilegiados por la suerte en esto:
que los que aman los dioses mueren presto
¡y ellos eran amados de los dioses!
SÃ, los dioses la linfa bullidora
cegaban de esos puros manantiales,
