Poesia y prosa
Poesia y prosa (desto hace más de una vida),
y al mirarme parecía
que se decía:
—» Si pudiera detenerme te amara…»
La que esto, al verme,
con los ojos repetía;
la que, sentado a la mesa
del festín real, con vana
inquietud aguardado, ésa
es, en mi libro, Damiana.
La que con noble pergeño
suele fluida vagar
como un fantasma lunar
por la zona de mi ensueño;
la que fulge en los ocasos,
que son nobleza del día;
la que, en la melancolía
de mi alcoba, finge pasos;
la que, puestos a la ventana,
con un afán que no cesa,
aguardo hace un siglo, ésa
es, en mi libro, Damiana.
Todo lo noble y hermoso
que no fue;
todo lo bello y amable y amable
que no vino;
y lo vago y misterioso