Poesia y prosa
Poesia y prosa 
SEÑOR, DAME TU AMOR. LLENA EL VACÍO
de un corazón que por amar delira;
que broten los acentos de mi lira
no más para cantarte. ¡Dueño mío!
No llena el mundo mi anhelar eterno,
no mitiga mis férvidos ardores.
La inmensa plenitud de los amores
sólo en Ti la hallaré, Corazón tierno.
Quiero amarte, Señor. Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
que sólo satisface lo infinito.
Quiero amarte, Señor. Tu amor reclamo:
quiero bañar tus plantas con mi lloro;
vivir diciendo sólo que te adoro,
morir diciendo sólo que te amo;
posar, lleno de férvido embeleso,
mis labios en tus llagas sacrosantas,
y expirar de delicias a tus plantas
exhalando mi espíritu en un beso.