Poesia y prosa
Poesia y prosa 
¡DIOS NO HA DE DEVOLVÉRTELA PORQUE LLORES!
Mientras tú vas y vienes por la casa
vacÃa; mientras gimes,
la pobre está pudriéndose en su agujero.
¡Ya todo es imposible!
Asà llenaras veinte lacrimatorias
con la sal de tus ojos; asà suspires
hasta luchar en Ãmpetu
con el viento que pasa, destrozando
las flores de tus jardines;
asà solloces hasta herir la entraña
de la noche sublime,
nada obtendrás: la Muerte no devuelve
sino cenizas a los tristes…
La pobre está pudriéndose en su agujero,
¡Ya todo es imposible!
Dios lo ha querido… Inclina la cabeza,
humÃllate, humÃllate
y aguarda, recogido, en las tinieblas,
¡el beso de la Esfinge!
