Poesia y prosa
Poesia y prosa 
CRISTO DIJO QUE ALLÍ DONDE NOS REUNÍESEMOS EN SU NOMBRE,
estaría Él en medio de nosotros. No es, pues, extraño
que aquella noche misteriosa en que hablábamos de
Él con unción cordial, de su inmensa alma diáfana, de su
ternura grande como el universo, de su espíritu de sacrificio
incomparable, del sabor místico de su caridad,
que nos penetra y nos envuelve, Él se presentara de pronto,
suavemente, en el corro.
Lejos de sorprendernos, su aparición divina nos pareció
natural. Quizá no se trataba propiamente de una
aparición; más bien le sentíamos dentro de nosotros; pero
la realidad de su presencia era absoluta, imponente, superior
a toda convicción.
En vez de turbarnos, experimentamos todos un bienestar
infinito.
