Cuando te encuentre
Cuando te encuentre Logan tragó saliva, sus dedos jugando con la correa de Zeus. —Solo… muchas cosas en mi mente —dijo, sin atreverse a mencionar la fotografÃa.
Pero Beth no insistió. Aunque no lo sabÃa, ella también estaba al borde de un descubrimiento que lo cambiarÃa todo. Y Keith, desde las sombras, esperaba el momento perfecto para destruir lo que Logan comenzaba a construir.
El lago brillaba bajo la luz de la luna, un espejo quebrado por el suave murmullo del viento. Logan y Beth caminaban lado a lado, sus pasos en perfecta sincronÃa, aunque las palabras entre ellos eran pocas. En ese momento, el silencio era más elocuente que cualquier conversación. El aire estaba cargado de algo más que la humedad del agua: era una tensión contenida, un nudo a punto de desatarse.
Beth se detuvo, mirando la superficie del lago. Su reflejo parecÃa perdido, distorsionado como los pensamientos que bullÃan en su mente. Finalmente, habló, su voz apenas un susurro: —Siempre pensé que estaba sola en esto… en criar a Ben, en seguir adelante. Pero contigo… es diferente.
