Cuando te encuentre
Cuando te encuentre Con el paso de los dÃas, Logan y Beth comenzaron a formar una conexión sutil. No hablaban de sus pasados, pero era como si entendieran el peso que cada uno cargaba. Logan la ayudaba con los animales y compartÃa momentos simples con Ben, ganándose la confianza del niño poco a poco. —¿Por qué Zeus siempre te sigue? —preguntó Ben, mirando al perro con ojos curiosos. —Porque somos un equipo —dijo Logan, con una sonrisa.
Beth observó esta interacción desde la distancia, y aunque querÃa resistirse, no pudo evitar sentir que Logan traÃa consigo algo que hacÃa falta en sus vidas: calma y seguridad. Pero en el bolsillo de Logan, la fotografÃa permanecÃa como un recordatorio constante de por qué estaba allÃ, un secreto que algún dÃa tendrÃa que salir a la luz.
El sol caÃa tras las colinas, bañando el refugio en tonos ámbar. Logan estaba recostado junto a Zeus, observando a Ben mientras lanzaba un frisbee al perro. La risa del niño llenaba el aire, una melodÃa simple pero tan fuera de lugar en la vida de alguien como Logan. Beth estaba apoyada contra el marco de la puerta, sus brazos cruzados, pero sin rastro de la desconfianza con la que lo habÃa recibido semanas antes.
—No eres de por aquÃ, ¿verdad? —preguntó ella, con una leve sonrisa.
